Las reglas en torno al alcohol varían según la ciudad. Si es un evento "privado" y tienes una lista de asistentes, es posible que no necesites una licencia. Si vendes alcohol o cobras una tarifa de entrada, es probable que necesites una licencia.

Para confirmar que cumples con las regulaciones de alcohol de la ciudad y el estado, tu mejor recurso es un abogado o el servicio de catering que gestiona el alcohol en tu evento.